TU ROPA DE ALGODÓN

26/01/2013

Algo sobre el algodón

Filed under: COTTON SHOPS Ecológico,Cuidados Textiles,Ropa de Algodón — Etiquetas: — cele @ 12:02 PM

Hay muchas cosas curiosas que decir de esta planta maravillosa malvácea, del género Gossypium, que se cultiva a una temperatura de 30 grados centígrados, de la cual viene buena parte de nuestro guardarropa. No tenemos suficiente idea de cuán importante es para nuestras vidas, a menos que imaginemos algunas escenas del pasado lejano. ¿Conocerían Moisés y su pueblo que atravesaba el desierto el algodón? ¿Cómo se habrá vestido Ulises, el héroe de la Odisea, en su viaje de regreso a Itaca si no sabía de este material? Sin embargo, el algodón es muy antiguo. Aparece ya reseñado en el Rig Veda, libro sagrado del hinduismo, del 1500 antes de Cristo. Herodoto habla de él como una lana vegetal usada por los indios de la India en el 443 antes de Cristo, lo que muestra que hasta ese momento era un material desconocido para los griegos. Estrabón y Plinio el Viejo también lo mencionan como una lana sacada de un árbol. El algodón era desconocido en Europa hasta el siglo VIII, cuando los árabes lo llevaron. De hecho, la misma palabra “algodón” es de origen árabe. Viene de “al qutn”, que se pronuncia como “al qutun”, de donde viene “algodón” y también la palabra inglesa “cotton”. Las primeras fábricas europeas de algodón son muy tempranas en la España árabe o andaluza. Se establecieron hacia el siglo X en Granada, Córdoba y Sevilla y los productos tenían una gran calidad. Hacia el siglo XIV había fábricas importantes en los Países Bajos y al sur de Alemania. Algunos cronistas españoles hablan de cómo los mexicanos precolombinos ya usaban el algodón. Colón ya lo documenta en la Isla La Española, pues los indígenas se vestían con prendas de algodón y hacían con este material sus redes de pescar. Los pueblos indígenas del Perú lo conocían desde hace más de 5.000 años. De hecho, en América ha habido especies naturales con colores como negro, rojo y azul, que se han perdido. Actualmente, algunas especies de color ocre y pardo se están rescatando. El algodón de Barbados se ha aclimatado muy bien en Egipto, de manera que el algodón egipcio es una de las especies más conocidas. En Venezuela, el cultivo del algodón fue parte de la actividad económica importante de lo que es hoy en día el Estado Mérida durante el siglo XVI. Se cultivaba en la parte media de la cordillera, pero durante los tiempos de la Colonia fue sustituido por caña de azúcar y café. Por supuesto, tiene también un capítulo oscuro el algodón, el de las plantaciones del Caribe y del sur de los Estados Unidos que florecieron entre los siglos XVII y XIX con mano de obra esclava. Millones de africanos fueron traídos a América, vendidos como mercancía y explotados en las plantaciones, muchas de las cuales eran de algodón. En Europa, el algodón fue clave en el desarrollo de la Revolución Industrial, pues las primeras industrias fueron industrias textiles. Hoy en día, el algodón es uno de los tejidos más difundidos y versátiles en todo el mundo, al alcance de las grandes mayorías.

L.M.R.

23/01/2013

Renovando el guardarropa femenino

Filed under: Cuidados Textiles,Ropa de Algodón — cele @ 7:23 PM

Una vez que ordenamos el closet es posible evaluar qué piezas de ropa hemos recuperado, qué nos falta y qué deberíamos comprar para renovar el guardarropa de una manera inteligente. Así, aprovecharemos mejor lo que tenemos y podremos adquirir nuevas prendas que, combinadas con las que ya teníamos, nos permitan lucir nuevos conjuntos, renovar, pues nuestros atuendos. En primer lugar, vale la pena considerar el tener conjuntos de dos o tres piezas, de colores neutros, que vayan bien con nuestra piel. Las pieles claras se realzan con tonos medios, nunca extremos; las morenas, con tonos pasteles. La posibilidad de combinar una chaqueta con pantalones o faldas diferentes a los del conjunto original nos permite una amplia variedad. Una blusa de manga larga puede usarse abierta añadiendo nuevos tops sencillos y unicolores a nuestro vestuario. Luce distinta si la arremangamos o no. Unos bonitos leggins de estreno, que realzan las piernas, pueden combinarse con ciertas blusas, minifaldas, vestidos o shorts. Un par de buenos blue jeans, uno claro para el día y otro oscuro para la tarde nos dan la posibilidad de tener diversas gamas de informalidad según las franelas o camisetas y blusas escogidas para acompañarlos. Algunas prendas dan impresiones muy renovadas con accesorios distintos, pañuelos o collares. En el closet no debe faltar un vestido negro liso, que pueda adaptarse a múltiples ocasiones según los accesorios que lo acompañen. No hay que restar importancia a los accesorios. Ciertas combinaciones de ropa pueden ser muy versátiles, como para usarse durante el día para ir al trabajo, con algunos, y para continuar para una celebración nocturna con otros accesorios. Igualmente, es muy útil un blazer o chaqueta de un color ampliamente combinable. Vale la pena, por otra parte, sacar partido a ciertos colores: las rubias lucen muy bien con los azules; las castañas y morenas con rojos y tonos cálidos; a las pelirrojas les sienta muy bien el verde oliva. Dedicar un tiempo frente al espejo para probarse diversas combinaciones de prendas puede ser muy grato y nos da una idea de cuánto partido podemos sacar al guardarropa que tenemos añadiendo apenas algunas prendas más.

L.M.R.

17/01/2013

Cómo ordenar el closet

Filed under: Cuidados Textiles — cele @ 6:18 PM

Posiblemente, muchas veces al año hacemos pequeños arreglos en nuestro closet, como reubicar algunas cosas, pero el desorden vuelve al poco tiempo. El arreglo debe ser más radical: sacar absolutamente todo lo que tenemos allí dentro, acumulándose por años, de manera tal de decidir qué es lo que se queda y qué es lo que se va, como decíamos en un artículo anterior. Se va lo que no usamos, tiene manchas irremediables, está pasado de moda (y no tiene arreglo) o ya no es de nuestra talla. Quizás podamos rescatar algunas prendas mediante pequeños arreglos o debamos enviar a la tintorería o lavar otras que habíamos dejado de usar por mucho tiempo y resultan útiles. Ahora bien, una vez elegido lo que se queda, encontraremos que necesitamos criterios de clasificación para colocar cada cosa en el lugar más adecuado, para que podamos localizarla fácilmente cuando la necesitemos. Podemos clasificar la ropa, en primer lugar, según su tipo. Las mujeres harán sus respectivos montones de abrigos, vestidos, blusas, chaquetas, pantalones, franelas o camisetas, medias, pijamas,ropa interior, trajes de baño, pañuelos, pashminas o chales, o bufandas. Los hombres harán lo propio con sus abrigos, trajes, chaquetas, franelas o camisetas, corbatas, pañuelos, medias, interiores, trajes de baño. Es conveniente colgar en ganchos o perchas todo lo pesado: abrigos y trajes, y lo que puede arrugarse: vestidos, blusas, camisas y pantalones de vestir. Se puede organizar de manera que lo que quede más a mano sea lo que más se usa. En los paneles del closet pueden organizarse las franelas o camisetas bien dobladas, las pijamas, los shorts y los jeans doblados por la mitad y de nuevo por la mitad. Hay organizadores de corbatas, de fácil instalación, que permiten al interesado visualizar todas sus corbatas para elegir la más adecuada para cada día, clasificadas por tipos y colores. En las gavetas puede organizarse todo lo pequeño, como ropa interior, medias, trajes de baño, pashminas y pañuelos. En Venezuela no tenemos grandes variaciones de estaciones, de manera tal que los suéteres, que generalmente sacamos en breves temporadas del año pueden guardarse más atrás. Por supuesto, algunas personas tienen prendas para el frío de los países del hemisferio norte o del hemisferio sur, pues viajan de vez en cuando. Tal vez ese tipo de prendas pueda guardarse en cajas de plástico organizadoras o en otros lugares de la casa, para que no quiten espacio útil al closet. Esta solución vale también para algunas prendas que tienen valor afectivo, pero que no usamos. Finalmente, están los zapatos, para los que hay diversas opciones. Para algunos, son convenientes las zapateras colocadas en el piso del closet, donde se van colgando los zapatos, que quedan a la vista para elegir los que más nos gusten cada día. Para otros, es más agradable guardarlos en sus cajas originales apiladas e identificadas. Tal vez esto resulte bien para los zapatos de menos uso, como los de fiesta. Hay quienes prefieren zapateras de colgar en la barra del closet, si tienen espacio y hay closets –los de los más afortunados- que tienen sus zapateras incorporadas. De nuevo, la organización consistiría en dejar más a mano los que tienen más uso. Finalmente, no solo tenemos ropa en el closet. Hay múltiples objetos que guardamos en él como útiles de costura, herramientas diversas relacionadas con hobbies, juguetes, etc., que pueden tener buen acomodo en cajas forradas o en cajas de plástico organizadoras. Algunas de ellas son transparentes y nos permiten ver rápidamente el contenido. Generalmente, estas cosas son las que introducen mayor desorden. Bien organizadas en cajas, se evitará que estorben. Vale la pena abrir un closet y encontrarse con una vista grata.

L.M.R.

A limpiar ese closet

Filed under: COTTON SHOPS Moda,Cuidados Textiles — cele @ 6:03 PM

En los primeros días de enero, pasadas las fiestas y a las puertas de un nuevo comienzo en nuestros ciclos, vale la pena deshacerse de lo viejo y abrir espacio para lo nuevo. Eso vale para los closets, en especial aquellos atestados de ropa que no usamos. Es la oportunidad para regalar a los más necesitados todo aquello que corresponde a tallas que ya no tenemos o que aunque esté en buen estado ha dejado de interesarnos y tenemos meses o años sin usar o, simplemente, botar porque tiene roturas o manchas o desgaste sin remedio. Con frecuencia notaremos que muchas personas prestan poca atención a la ropa que menos se ve: ropa interior o pijamas, que se usan más allá de lo recomendado: pantaletas o interiores con ligas flojas, brasieres estirados que han perdido su efectividad, pijamas o franelas descoloridas. Si los gastos de diciembre se han hecho en forma sensata, enero es un mes perfecto para aprovechar descuentos en todo, también en la ropa. Se puede planificar mejor qué necesitamos de acuerdo a nuestras rutinas (tipo de trabajo, frecuencia de lavado, etc.) y a nuestros gustos. Podemos, además, mejorar algunas costumbres y la escogencia de la ropa que nos conviene. Por ejemplo, muchas jóvenes usan franelas de tiritas: ¿cómo las combinan con los brasieres? ¿Les agrada que estos sean visibles? Y si es así, ¿buscan combinaciones de colores? ¿O no les agrada? ¿Tienen entonces brasieres tipo strapless suficientes o tiritas transparentes? Por otra parte, muchos jóvenes usan pantalones a la cadera, ellos y ellas. ¿Verdaderamente no les importa dejar ver la ropa interior? ¿O sí les importa? ¿Saben de la existencia de las prendas interiores adecuadas a cada forma de vestir? Tal vez necesiten renovarlas. Con ropa ajustada, la ropa interior, por ejemplo, debería ser lisa, con la menor cantidad de costuras posible. Muchas mujeres usan brasieres que no corresponden a su verdadera talla. Pueden preguntarse cómo saber cuál es la talla adecuada: deben sostener sin apretar, la copa debe cubrir el seno sin desbordamientos, las tiras no deben hincarse dolorosamente en los hombros, tampoco deben estar flojas. Muchos hombres se encariñan con viejas franelas hasta lo intolerable. Es mejor poner los afectos en cosas más permanentes que la ropa. Vale la pena renovar el guardarropa y decidir en forma sensata y realista qué necesitamos, qué no, de qué debemos deshacernos y qué conviene adquirir. De esa manera, al abrir el closet, nos sentiremos más complacidos y perderemos menos tiempo.

L.M.R.

10/04/2012

¿Ropa de plástico? Salud y fibras textiles

Filed under: Artículos Variados,Cuidados Textiles — cele @ 11:38 AM

En estos tiempos de reciclaje es fácil encontrarse con noticias curiosas, como el hermoso vestido de novia diseñado por Michelle Brand ¡hecho de diez mil botellas de plástico! Se trata de una obra maestra del reciclaje. No se queda atrás el diseñador Giorgio Armani, que elaboró un vestido para Livia Firth, quien lo lució en la última edición de los Globos de Oro. El vestido fue elaborado a partir de hilos extraídos de botellas de plástico. Esta clase de proyectos llaman la atención sobre la salud del planeta, pero cuando pensamos en vestir ropa de plástico, se nos ocurre en un primer momento que eso debe ser poco saludable. Sin embargo, la industria textil desde hace muchos años desarrolla proyectos de tejidos sintéticos, muchos de ellos derivados del petróleo (del que se deriva el plástico), como las poliamidas (nylon es su nombre más conocido), el elastano, con nombres comerciales como spandex o lycra y el poliéster. Estas fibras sintéticas tienen algunas ventajas interesantes, como su ligereza, la posibilidad de estirarlas y su fácil adaptación al cuerpo, así como el hecho de que no se deforman fácilmente y no se arrugan. Una mezcla de fibras sintéticas con el generoso algodón puede combinar características de unas y otro para lograr mayor comodidad en las prendas de vestir. Para la ropa interior, son indiscutibles las ventajas del algodón. Este, al facilitar la transpiración, previene problemas de la piel como irritaciones, enrojecimiento  y picazón. Este material es hipoalergénico, es decir, previene las alergias. Como impide que la humedad permanezca, previene los hongos y las infecciones bacterianas. Una prenda que tenga en su composición un alto porcentaje de algodón y un porcentaje menor de fibras sintéticas resulta más adecuada para pieles sensibles y para climas más cálidos. Las fibras sintéticas son las más usadas para aislar el frío, pues no absorben la humedad. También son más apropiadas para resistir rozaduras y desgaste, por lo cual se usan en punteras y talones de los calcetines. Son perfectas para la práctica deportiva por su adaptación al cuerpo, menor peso y resistencia a los factores climatológicos adversos (como la lluvia), por encima de las fibras naturales. En general, los deportistas prefieren la lycra. Nunca antes, en la historia de la humanidad, se ha hecho tan variada y multifacética la industria textil como en nuestros días y nunca, como en la actualidad, en la historia de Occidente, se había pensado tanto en la composición textil en función de las actividades que acompañan el uso de la ropa.

L.M.R.

17/03/2012

“Hacen así, así las lavanderas…” Sobre el lavado de la ropa

Filed under: Artículos Variados,Cuidados Textiles — cele @ 1:50 AM

En el siglo XIX, en Venezuela se lavaba la ropa blanca mediante un laborioso proceso de hervir la ropa en leche y pasarla por lejía, hirviéndola en una cacerola de cobre. Luego las lavanderas la llevaban al río para enjuagarla donde el agua corría. En las últimas décadas del siglo se conoció el jabón de Castilla o jabón azul, que aún hoy es infaltable en cualquier hogar venezolano. Hoy en día, felizmente contamos con las lavadoras, máquinas que han hecho más fácil la complicada tarea de lavar prendas de todo tipo de tejido, con diferentes necesidades. Pero no siempre sacamos el mejor rendimiento de ese aparato electrodoméstico, que desde los años cincuenta pasó de ser una muestra de estatus social que usaban pocas familias, a ser el aparato de uso más extendido para el lavado de la ropa en los ámbitos urbanos. Quien no tiene una lavadora, alquila una en alguna de las numerosas lavanderías automáticas que hay en nuestras ciudades. No hay que sobrecargar la lavadora, pero tampoco debe lavarse una carga con menos del 60% de la capacidad total. El lavado necesita del peso de la ropa y de repartirla adecuadamente para que sea eficiente y para que el tambor no sufra daños. Es importante también limpiar los filtros con regularidad. Igualmente, es sensato usar la cantidad adecuada de detergente. Si es poco, la ropa no quedará limpia. Si es demasiado, producirá exceso de espuma y resultará anti-ecológico, sin diferencias en el resultado de la limpieza. Ya se ha dicho que es necesario separar la ropa blanca de la ropa de color, pero también resulta conveniente, hasta donde sea posible, poner junta la ropa que más se parece. Así, por ejemplo, los manteles y sábanas de algodón pueden estar en una misma carga. Revisar las etiquetas que tiene la ropa es fundamental para no equivocarse en el cuidado de la ropa. Hay símbolos universales muy sencillos de reconocer: uso de lavadora a través de un envase con agua, que indica temperaturas; uso de cloro mediante un triángulo; uso de secadora especificado con un círculo encerrado en un cuadrado, que aparece con un punto en el medio si la temperatura debe ser moderada o dos puntos si se admite cualquier temperatura. Un círculo con las letras “A”, “F” y “P” indica a las lavanderías el tipo de lavado al seco. Una plancha con puntos indica gradaciones de menos a más temperatura. Una X sobre cualquiera de estos símbolos desaconseja el uso de agua, cloro, lavado al seco o plancha. Las prendas delicadas pueden lavarse dentro de una funda. Los jeans, lavados al revés, no tendrán pelusas o jabón pegados. Las piezas de un conjunto deben lavarse juntas para que no haya diferencias de color. Si hay manchas, conviene desmanchar la ropa antes de ponerla en la lavadora, con los desmanchadores comerciales o las soluciones caseras conocidas (leche para quitar manchas de tinta, talco para tratar las de aceite, remojo previo de ropa con manchas difíciles, etc.). El buen uso de la lavadora nos ayudará a conservar nuestras prendas por más tiempo y dará mayor vida a la lavadora misma.

L.M.R.

14/03/2012

Cuidados de las prendas de algodón

Filed under: Artículos Variados,Cuidados Textiles,Ropa de Algodón — cele @ 12:33 AM

¿Qué tienen en común todos esos niños venezolanos de franelas blancas, azules, rojas o beige, que vemos salir hacia sus escuelas o colegios cada mañana, con los niños de hace 7.000 años? El uso del algodón en las prendas de vestir. Nuestros antepasados de entonces ya habían descubierto como hacer hilo a partir de esta planta, que comenzó a cultivarse, antiguamente, en las zonas más cálidas del planeta. Ya había ropa de algodón en el antiguo Egipto, en la India y en el México precolombino. Hoy, su uso se ha extendido a los cinco continentes. Las telas de algodón son muy versátiles, pues permiten la transpiración cuando hay calor y no resultan pesadas cuando hay frío. Son las que resisten las más altas temperaturas en el lavado sin dañarse. Sin embargo, conviene tomar en cuenta algunos consejos para conservarlas por más tiempo. En primer lugar, antes de lavar cualquier prenda, es conveniente revisar las etiquetas para saber su composición, cuánto porcentaje de algodón o de fibras sintéticas tiene, qué temperatura máxima del agua resiste, si admite cloro o cloratos, si puede o no lavarse al seco, si admite o no plancha y a qué temperaturas. Es muy importante separar la ropa blanca de la ropa de color para cada lavada. Es frecuente que la ropa blanca de algodón vaya tornándose amarilla con el tiempo. Una forma de evitarlo es un remojo previo y agregar, en el lavado, un chorrito de jugo de limón y sal al detergente habitual. La lejía, en cambio, puede dañar la ropa. Para evitar que las prendas de color negro se vuelvan opacas, pueden lavarse con una mezcla de agua y cerveza. En el caso de las prendas de color, un remojo en agua con abundante vinagre previo al primer lavado, conservará los colores.Para la ropa del bebé, es necesario utilizar un detergente delicado. El algodón es la tela que mejor absorbe el agua, que penetra a profundidad las fibras y se escurre mejor con el centrifugado de la lavadora. Una forma de cuidar el ambiente y lograr mejores resultados en la limpieza de la ropa es lavar prendas con igual grado de suciedad, utilizar el detergente en cantidades adecuadas (ni tan poco, que deje las prendas grises, ni tanto que deje restos pegados en la ropa). El planchado de la tela de algodón requiere humedecer la prenda uniformemente, enrollándola, a menos que se utilice una plancha al vapor. Con estos consejos, garantizaremos que la ropa dure más y conserve por más tiempo su buena apariencia. Ello lo agradece el planeta y también nuestro bolsillo.
L.M.R.

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