TU ROPA DE ALGODÓN

29/06/2012

“Y ahora, ¿qué me pongo?” Mujeres con sobrepeso: cómo vestirse

En una conocida serie de comedia norteamericana, una linda modelo veinteañera despierta en el cuerpo obeso de una linda también abogada en sus treinta, luego de un “error” en el Cielo el día de su muerte. La nueva vida de esta joven la obliga a aprender que las personas que no tienen cuerpos de revista pueden también tener una vida, enamorarse y enamorar, cultivar una vida profesional, tener amigos, divertirse y también vestirse bien. Cabe la pregunta frente al espejo si de verdad estamos gordas o, simplemente, tenemos una silueta menos parecida a la que la tiranía de la moda pretende imponer. Cada persona tiene una contextura distinta y, revisando la historia de la pintura y de la fotografía, veremos como los ideales de la belleza han variado a través del tiempo. Felizmente, en estos tiempos de anorexias y bulimias, en que las jovencitas abusan de las dietas, han comenzado a popularizarse las modelos de tallas grandes, que pueden verse hermosas si saben arreglarse y vestirse adecuadamente. De nuevo, es importante usar la talla que nos permita vernos bien, que no apriete demasiado ni sea demasiado holgada, sin importar el número o letra que la identifique. Veremos que, con frecuencia, las tallas varían según el origen de la ropa. Una talla M de una marca puede parecerse a una L de otra. No hay que temer usar una talla más cuando probamos un pantalón que no nos deja respirar, que entra “con vaselina”. Podemos tener en cuenta algunos consejos: en primer lugar, la adecuada escogencia de la ropa interior, de la que hablamos en otro momento. Es importante, por ejemplo, usar sostenes bien armados que no dejen ver “rollitos” y que no corten los senos. Si se tienen los senos grandes, vale la pena usar buenos escotes, preferiblemente en V para alargar el cuello. Algunas mujeres tienen forma de pera: senos y hombros pequeños y caderas anchas. Pueden usar buenas chaquetas, más bien largas, con hombreras y colores claros en la parte superior del cuerpo, y pantalones y faldas oscuros. Los talles medios y los cortes rectos favorecen más que los talles bajos, tanto en faldas como pantalones. Hay que evitar volantes, plisados, fruncidos, cuellos grandes, así como estampados grandes o telas brillantes, que ensanchan el cuerpo. Los colores lisos y estampados pequeños son preferibles. Si se quiere usar rayas, estas deben ser verticales, porque alargan el cuerpo. Los pantalones que más favorecen son los largos. Es preferible olvidarse de las minifaldas y de los pantalones tipo pescador, que llegan a media pierna, a menos que estemos en la playa. Los tonos oscuros adelgazan y los claros destacan, de manera que las zonas con rollitos o mayores abultamientos deberían cubrirse con prendas más oscuras. Eso no quiere decir que no podamos combinarlas con cinturones más coloridos, que alegren la vista. Las blusas deberían ser suficientemente largas para cubrir vientres abultados y de manga larga si los brazos son muy anchos, por lo cual no son muy convenientes las blusas de tiritas. Las blusas pueden entallarse en la cintura y ser más sueltas en la parte más baja, al igual que los vestidos. Es bueno también fijarse en las telas. Algunas tienen mejor caída. Para sentirse bien vestida, el mejor consejero puede ser el espejo. Él nos dirá si hemos comprendido cómo sentirnos mejor con nuestros cuerpos y si nos gusta lo que vemos.

L.M.R.

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